jueves, 11 de octubre de 2012

Here comes the sun

La primavera despierta esas cosas en la gente, uno se siente mejor persona cuando calienta el sol. Por el contrario, hay más asesinos seriales en las noches gélidas y es peligroso andar solo por ahí, subir al colectivo y luchar contra los malvados niños que se abren paso a golpes de mochila o las ancianas que amenazan destriparlo a uno con esos paraguas desvencijados. 

El sol pegaba de lleno en el patio del colegio apenas florecían los malvones de la hermana Antonia. En esa época nos bronceábamos sin culpa y sin ninguna protección, el jumper levantado hasta alturas pecaminosas, flojo el corbatín, en ocasiones sin medias, intentando evadir el control policial de las monjas. Estaba la que se untaba en crema de zanahoria o incluso Coca-cola pero todas ¡todas! éramos expertas en el arte de ostentar el bronceado perfecto. Como Raquel Mancini, de quien también copiábamos las cejas despeinadas y el pintalabios rosa metalizado. 

Al promediar octubre habíamos alcanzado el color soñado, luego era menester mantenerlo. Solía pasar horas enteras achicharrada en la terraza a punto de deshidratarme para terminar convertida en una momia boliviana. Eran los gloriosos 80. 

¡Cuidado con pelarse! La que se pelaba quedaba a dos colores, peor que la desteñida porque esa todavía tenía esperanzas. A veces nos reuníamos en alguna casa para tomar sol en manada compartiendo los restos de un Rayito de Sol o aceite robado de la cocina. Éramos creativas a la hora de acelerar el bronceado. 

Entonces no pensábamos en arrugas y manchas y otras cosas peores que hacen estragos entre mi sufrida generación. Afortunadamente he salido ilesa, ya no tomo tanto sol y no me pesa el que me cargué durante años. Con el tiempo fui perdiendo el afán y la paciencia, claro que aún guardo el labial rosa espantoso y una botellita con un líquido espeso de color marrón que constituía el verdadero secreto de mi éxito. 

Sol de primavera… No es lo mismo que el sol del verano que se padece y se transpira. La primavera es vida, es el comienzo, el gozo, la juventud. ¡No hay nada más lindo que tomar sol en primavera!

No hay comentarios.: