jueves, 31 de diciembre de 2009

La hora de los deseos

Este año quiero ser FELIZ. Es mi único deseo y pienso apostar todas las pasas de uva a eso. No me “encantan” las pasas de uva, prefiero las avellanas, viviría masticando avellanas, lástima que no cuentan a la hora de los deseos.
Ahora caigo en la cuenta de que olvidé aprenderme la cura del mal de ojo la noche de Navidad. ¡La pucha! Siempre me olvido y prometo vanamente que el año próximo… Son las cosas que tengo pendientes: el mal de ojo y la cinta para curar el empacho, después me visto de gitana y me instalo en la plaza a leer la buenaventura y hasta podría publicar libros esotéricos al estilo Horangel.

Doce pasas a las doce, un deseo por cada pasa. ¿Si pido siempre el mismo se tilda la suerte? Mejor pido tres y los voy repartiendo.
Con Iemanyá me entenderé más tarde. Ya que le agradan las joyas, pensé en arrojar mi pulsera de perlas (truchas) al inodoro, pero si lo hago es seguro que pasaré la noche brindando con el plomero. Aún así, no es seguro que le agrade el obsequio y no tendrá forma de devolverlo, entonces nunca sabré si mi deseo será concedido.
Hace mucho que no hablo con Iemanyá… y estoy muy lejos del mar. No servirá,
no es como la otra vez… Mejor las pasas de uva.

¡Vy'apave ary pyahu! (Que te recontra… ¡Feliz año nuevo!)

miércoles, 30 de diciembre de 2009

A matter of trust

AC: Acá está tu llave, te la devuelvo.
Yo: Guardala. Quiero que la tengas vos.

AC: ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a pelear? ¿Vamos a discutir?
Yo: No quiero pelear con vos.
AC: Entonces… ¡vení para acá!

Yo: No entiendo… ¡No es normal!
AC: ¿Qué cosa?
Yo: Que sigas leyendo todo lo que escribo… ¿por qué simplemente no me olvidás?
AC: ¿Cómo…? Porque te quiero y te extraño… y me importa lo que te pasa.
Yo: ¿Cuánto me querés?
AC: Mucho.
Yo: Vos seguís pendiente y yo soy tan naba que aún escribo para vos...
AC: ¿Qué escribís para mí?
Yo: ¿Me estás cargando…?
AC: ¡Ah, sí! El cuentito del tesoro… ese era para mí ¿no?
Yo: Grrrrr…

Entre mates y pellizcos al pan dulce, la charla que se demoró más de la cuenta, dudas que no terminan de aclararse, reproches… “Pasó mucho tiempo…” “Yo tampoco soy la misma, crecí…” “No puedo separar lo que siento de lo que me da vueltas en la cabeza, no me puedo olvidar…” “No puedo alejarme de vos, de verdad no puedo...”

Se fue con su llave (mi llave) en el bolsillo, prometiendo responder mis mensajes todo el tiempo que estemos separados… él, recluido en el país de la siesta y las empanadas picantes, yo aquí, batallando con el calor de la ciudad desierta en vacaciones. En el fondo no sé si quiere, no sé qué quiere, no sé si siente lo que dice o si dice lo que siente, esta vez necesito que sea muy explícito, que me pida, que enumere taxativamente, que sea honesto, que seamos honestos.

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿Cómo te lo digo?

Me hicieron un regalo hoy, algo inesperado, alguien que no tenía motivos. Pero son precisamente los regalos sencillos los que nos emocionan. Y acá estoy ahora, arruinando el maquillaje con una catarata de llanto agradecido que me arrancaron sin siquiera sospecharlo.

Si no fuera por esta simple frase "FELIZ NAVIDAD, MARIA", sería un regalo absolutamente impersonal, uno más que seguramente pronto olvidaría. "Lo hice para vos", dijo y se me hizo un nudo en la garganta. Balbuceé palabras de agradecimiento, no me lo esperaba...

Feliz Navidad... en el idioma que quieras.

África- Geseende Kerfees en 'n gelukkige
Albania- Gëzuar Krishlindjet Vitin e Ri!
Alemania- Fröhliche Weihnachten und ein glückliches Neues Jahr!
Armenia- Shenoraavor Nor Dari yev Soorp Janunt
Asturias- Bones Navidaes & Gayoleru anu nuevu!
Bélgica- Zalige Kertfeest
Brasil- Feliz Natal! Feliz Ano Novo!
Bulgaria- Tchestita Koleda i Shtastliva Nova Godina
Catalunya- Bon Nadal i feliç any nou!
Croacia- Sretan Bozic
Dinamarca- Glædelig Jul og godt nytår
Eslovenia- Srecen Bozic
Egipto- Colo sana wintom tiebeen
English- Merry Christmas o Happy Christmas and a Happy New Year
Esperanto- Gajan Kristnaskon & Bonan Novjaron
Eslovenia- Srecen Bozic
España- Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Estonia- Rõõmsaid Jõulupühi ja Head uut aastat
Finlandia- Hauskaa Joulua
Francia- Joyeux Noël et Bonne Année!
Gales- Nadolig Llawen
Galícia- Bon Nadal e Bo Ani Novo
Grecia- Kala Christougenna Ki'eftihismenos O Kenourios Chronos
Hebreo- Mo'adim Lesimkha
Hispanoamérica- Feliz Navidad
Holanda- Hartelijke Kerstroeten
Hungria- Kellemes karácsonyi ünnepeket és Boldog újévet!
Indonesia- Selamat Hari Natal & Selamat Tahun Baru
Iraq- Idah Saidan Wa Sanah Jadidah
Irlanda- Nodlig mhaith chugnat
Italia- Buon Natale e Felice Anno Nuovo
Japón- Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto
Latín- Pax hominibus bonae voluntatis
Lituania- Linksmu Kaledu ir laimingu Nauju metu
Luxemburgo- Schéi Krëschtdeeg an e Schéint Néi Joer
Malasia- Selamat Hari Natal dan Tahun Baru
México- Feliz Navidad
Nueva Zelandia (Maorí)- Meri Kirihimete
Noruega- Gledelig Jul
País Vasco- Zorionak eta Urte Berri On!
Polonia- Wesołych Świąt Bożego Narodzenia i szczęśliwego Nowego Roku!
Portugal- Boas Festas e um Feliz Ano Novo
Rumania-- Craciun fericit si un An Nou fericit!
Rusia- Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva i s Novim Godom
Serbia- Hristos se rodi
Somalia- ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican.
Suecia- God Jul och Gott Nytt År
Tahiti- Ia ora i te Noere e ia ora na i te matahiti 'api
Tailandia- Sawadee Pee mai
Turquía- Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun
Ucrania-- Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku!
Valencia- Bon Nadal i feliç any nou
Vietnam- Chung Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Amasando paciencia

Mi horóscopo de hoy dice que tendré que hacer gala de gran determinación para afrontar las contrariedades que se aproximan… “Mercurio, hostil, demanda precaución y paciencia”.

Es casi seguro que se refiere al pan dulce con el que vengo batallando apasionadamente desde el amanecer porque se resiste a leudar como yo quiero. Pero si no resulta un éxito culinario, al menos que se deje masticar, caso contrario terminará catapultado desde el balcón. Y es que la paciencia nunca fue mi fuerte y eso que me esmero pero, cuando casi estoy por lograrlo, me viene a la cabeza la perorata de mamá que machacaba como un mortero… “¡Con ese carácter podrido no vas a llegar a ningún lado!” También decía que un día me iban a “bajar el copete” y tenía razón. Pero que me gane un pan dulce… ¡eso sí que no!

La dejé reposar en el horno tibio todo el tiempo que quiso pues no hay que molestar a la masa cuando está engordando, no hay que mirarla porque se inhibe. Ella es así, cuanto más gorda, más feliz. El secreto es agregar las frutas después de la primer leudada y se la deja descansar un rato más, como cuando uno apaga el despertador a la mañana y sigue de largo porque todavía es temprano y esos diez minutos de yapa son tan pero tan reconfortantes.
Paciencia, paciencia. La cocina es un enchastre de harina y esencia de azahar, todo huele a azahares, la masa, las cortinas, mi pelo…
Es como si la viera… otra Navidad, muchas Navidades… mamá corriendo por la casa controlando el pavo, gritando que nos fuéramos a dormir la siesta y la dejáramos cocinar tranquila, cada vez que pasaba por el comedor arreglaba las bolitas de la ikebana y seguía su carrera navideña contra el reloj y la ansiedad.

Es en estos momentos cuando me cae la ficha porque, de alguna manera, todos esperan de mí esa cosa maternal que suponen heredé como por milagro. Pero yo no soy “mamá”, por mucho que me parezca a ella no le llego ni a los talones, se me pega la creme brulée, nunca aprendí a bordar el punto festón, no sé arrojar panqueques al aire, no tengo paciencia… no soy madre.
A las cansadas, el pan dulce triplicó su tamaño, se lo ve esponjoso, desafiante. ¿Será que no lo hago tan mal…? Parece que sólo era cuestión de esperar… y qué difícil es.
Paciencia...

jueves, 17 de diciembre de 2009

Armonizada

Un diploma nuevo, uno más para la colección y… ¿qué le hace una mancha más al tigre?
Es que desde ayer soy COSMIATRA, no muy distinta de las que pululan como moscas desde que el afán por la belleza es la torta que todos quieren morder. Anyway, si juntara todos los diplomas que he acumulado en mi aún “corta” edad, podría empapelar gran parte de la casa y no serviría sino para reírme de tanta metida de pata, tanto tiempo robado a lo que podría ser y no fue, un poco por conformar, otro poco por llevar la contraria… a fin de cuentas, “el saber no ocupa lugar”.

Pero esta vez lo hice y no le dije a nadie. Tres años hace que no piso las aulas del Conservatorio. Antes se me daba por meter una materia cada tanto, sin presiones, sin compromisos, para no oxidarme. Dejé lo peor para el final y es que Armonía me vence… paradójicamente, lo que más me gusta es lo que más me cuesta.
Estudié mucho, recurrí al consejo de los que saben (en especial el maestro S que me regaló esos
secretitos que pocos conocen y que son como machetes etéreos, tan pero tan tranquilizantes…) Noches sin dormir en la ingrata compañía de Schoenberg y De la Motte, el celular silenciado bajo el colchón y mi compañero-de-pieza reducido al triste rol de pisapapeles. “Que sea lo que Dios quiera…” y me lancé como un cohete a la mesa de examen, munida de pentagramas y un lápiz bien afilado.

Progresiones por correspondencia tonal, correspondencia de terceras, correspondencia de sensibles (¡yo estoy sensible, joder!)… De las 10 progresiones, 2 eran “mutantes” con sexta aumentada y la rep…. que lo parió. Hubiera jurado que el Si bemol mayor se volvía dominante con séptima en el bajo y una quinta alterada hacia arriba, pero no lleva a Sol como tercera de Mi bemol mayor sino a Sol como nueva fundamental. Shit!
En eso fallé, lo supe desde el vamos pero no tenía remedio. Lo demás, impecable; relativas menores, relativas mayores, la quinta descendente y la séptima disminuída, modulaciones, cadencias atónicas… Aún así, la calificación es más alta de lo que esperaba, mucho más de lo que hubiera aventurado y es que valió la pena, estoy que camino
por las paredes... ¡se me sale el indio, se me sale! El año próximo debería encarar Contrapunto pero le temo más que al Hombre de la Bolsa. No sé, ya veremos.

De momento, disfruto este pequeño triunfo musical y enrollo los diplomas que nunca pero nunca jamás me atrevería a colgar. COSMIATRA… ¿quién diría? Me pesa menos que la LICENCIATURA pero es igual de inútil. No soy lo que quise ser y, aunque lo siga intentando, hace rato perdí el tren.

martes, 15 de diciembre de 2009

¿De vuelta al ruedo?

Porque si no lo escribo ¡no me lo creo!

El coctail al que no pensaba ir y fui, un compromiso de los que cuesta zafarse y al final uno termina besuqueándose con los de siempre, brindando por los tiempos pasados, por el UNO-A-UNO y las vacaciones en Cancún que alguno habrá pagado con un abultada cometa. Y pasaron las diez y las once, las doce, la una y las dos… y las tres. Madrugada y seguíamos como si nada, incólumes, bordeando el límite de la nostalgia que nos mantiene a flote en el mi
smo barco. Una especie rara, eso somos.
Pero yo ahora estoy en otra vereda, o eso creía hasta que George me presentó al Suizo. Tarjeta va, tarjeta viene, un par de copas que le enrojecen las mejillas y el rubio es uno más de los nuestros. Nadie diría, al verlo tan distendido con la camisa arrugada y la corbata colgando de un bolsillo, que el hombre es uno de esos altos ejecutivos que rara vez tenemos ocasión de ver salvo en las películas. Millonario, exitoso, gerente de gerentes ¡gerentísimo! No puede sonarse la nariz sin ayuda de su secretaria, pero entre nosotros se siente libre, le gusta el tango y el asado, cuenta chistes, en los ratos de ocio pinta cuadros y es aficionado al alpinismo.
No sé en qué momento me secuestró con una charla devenida en interrogatorio, de pronto me sorprendí hablando de las cosas que no quiero hablar y él insistía. “We need someone like you…” “It would be a great experience, think about it…” “Money is not a problem”
El oro y el moro. Un ofrecimiento que lejos estaba de esperar, la oportunidad del antes y el después… cualquiera se da cuenta de eso.
Lo que necesitan es un experto en ESO que es mi especialidad, uno de mis pocos dones redituables… el único probablemente. Es que una vez, hace tanto que no quiero recordar, me mandaron a patadas en el culo al cursito ese de la
Fuerza Aérea del cual emergí portadora de una de las codiciadas licencias que permiten "pasear" (entre muchas otras abominaciones) bombas, desodorantes, bacterias y radionucleidos a cualquier rincón del planeta. Ahí está, ya lo escupí, “hazte la fama y échate a dormir…” eso dicen. El día que me encuentren los de Greenpeace, soy boleta.
El Suizo me quiere por eso pero no sólo para eso. “You are exactly who I’m looking for”.
Y la oferta era tan tentadora que, por un instante, me dejó la boca seca. Un sueldo generoso (muy generoso) bonus, premios y la mar en coche… departamento, auto, pasajes, pues habrá que instalarse al otro lado del ancho río, y tecnología de última generación para estar “las 24hs online”.
¡Qué va! Hubiera venido hace 10 años y se me caían las medias de la emoción, ahora he acumulado demasiadas mañas para siquiera pensar en volver a empezar. Me río sin culpa, para mis adentros pues nadie entendería...
Y agradecí, siempre agradezco estas cosas, pero hace tiempo debería haber tomado otro camino, desde el principio. Ahora lo entiendo bien.


viernes, 11 de diciembre de 2009

Ahora pagamos boleto

¡No aguanté más! Faltan horas (creo) pues ya olvidé cuándo comenzó todo, lo que no olvidé es cómo y por qué. Tengo que resistir la tentación de volver las páginas si no quiero pasar la noche en vela con los ojos a punto de explotar y la cama llena de miguitas de torta.
Tres años… y vamos por más.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El arte del buen comer

Tengo una semana muy culinaria. No sé a qué viene esto, pero comer bien nunca está de más, el estómago lleno trae felicidad, una felicidad que no sería completa sin un buen postre. Como decía Don Martínez a sus ochenta largos... “Pero, dotor… ¿qui dieta ni dieta? Usté mi quiere matar di hambre y lo que io quiero e’ morir contento”.
El otro día fuimos con Nati a robar moras a la plaza. Bien temprano, a la hora en que las palomas
alisan su plumaje, llevábamos una sábana y bolsitas de Coto para guardar la fruta. Y como nadie es insensible a los sobornos, a la piba de la guardia urbana la convencimos con la promesa de un frasquito de dulce… y aquí no ha pasado nada. Dulce de moras, moras negras y jugosas, un placer como pocos. Mi heladera está llena de dulce oscuro y brillante para saborear por la tarde o con el café de la mañana.
Lomitos en colchón de cebollas, una mega tortilla de papas muy pero muy
española, pollo con salsa de puerros, tallarines amasados por esssssstas manos, arroz thai, bruschettas, torta de quinotos confitados, panqueques, fajitas, focaccia… Me la pasé laburando, psé, pero no me quejo. “Cocinar es un acto de amor”, decía mamá, uno no cocina porque sí, cocina para las personas que ama, cocina con pasión. Si no, la comida no tiene gusto. Y cae pesada.
Así, cuando cocino para mis amigas del cole, elijo un menú tentador y poco sofisticado, milanesas con ensaladas multicolores, una rica pasta casera o variedad de pizzas crujientes chorreando queso.
Para mi papá, un contundente guiso de lentejas (y él agregará a escondidas un par de ajíes putaparió pretendiendo que no me doy cuenta). Para mis hermanos, empanadas de todos los sabores, tacos picantes y una torre de papas rejilla.

Para un hombre exigente –sólo si quiero deslumbrarlo- pollo al jengibre con mis especialidades tailandesas, de postre pastel tibio de chocolate con helado de limón y un vino que traerá él.
Pero si el hombre es muy especial, un poco niño y con una enorme necesidad de mimos, amante
de las cosas simples como yo, entonces lo espero con un mate muy espumoso y rosquitas de azúcar para tomarlo en la cama mientras afuera llueve. A lo sumo, si la ocasión es propicia y hay que reponer energías, chocolatada doble y un esponjoso bizcochuelo de naranja… o todo junto y en ese orden. A quien le quepa el saco… que se lo ponga.

jueves, 3 de diciembre de 2009

El regreso de Johnny Bravo

Hace semanas que trato de encontrar el molde original de este esperpento millonario pero se me queda el nombre en la punta de la lengua y no sale… ¡no sale! Y eso que una de mis grandes virtudes es poner el apodo justo en el momento justo, en eso no tengo rival. Menos mal que la gorda del lavadero me sacó de apuros cuando gritó entre carcajadas:

“Ese tipo… el payaso Fort… ¿no les hace acordar a Johnny Bravo?”

Y sí, con el pelo gelificado, inflado como un muñeco Michelín, un tonto con plata, engreído, vanidoso, que protagonizó su propio reality del absurdo y ahora se revuelca con la fauna mediática creyendo –pobre infeliz- que debe la fama a su “talento”. Claro que Johnny Bravo era un perdedor con las minas pero a Ricardito le llueven bombachas por la cabeza. Y no es para menos, si algunas por mucho pero muuuuuuucho menos son capaces subastar el alma… por un alquiler, un viajecito, un par de fotos comprometidas o los tan codiciados quince minutos de fama.
Ricardito nada en un mar de baba, las chirusas se disputan su voluble atención sin recato ni pudor, es el hombre -¿hombre?- del momento y sabe cómo disfrutarlo, se vanagloria de su éxito, cuenta los billetes y los gatos de Esperanto afilan sus colmillos, y baila, canta y opina como el que más. Canta mejor de lo que habla pues es difícil comprender en qué dialecto se expresa si es que expresa algo.
Ricardito Fort es una distracción como cualquier otra. Un parásito de buena cuna, heredero del imperio chocolatero, un pelotudo importante que con lo que le costó la prótesis del mentón bien podría poner un comedor infantil ¡y nos dejamos de joder!
Ay, Ricardo… Billetera mata galán, eso lo sabemos todos. Y vos de galán no tenés mucho, no es galán un hombre que ha perdido el respeto y la caballerosidad, un hombre que aún con dinero no es más que un chiflado escapado del infierno de Dante.
Yo me quedo con tu hermano, el mayor… Roque. Ese no hacía el ridículo ni se paseaba rodeado de modelitos de dudosa sexualidad. ¡Qué bien que la hizo Roque con los quesos…!
Bon appetit.