Dormí de a ratos, no más de dos horas seguidas. Desperté cansada, ansiosa, como si hubiera
corrido la noche entera detrás del trofeo a la pelotuda del año y en el último instante me lo arrebataran sin consideración, alegando que soy demasiado pelotuda para merecerlo.
No logro serenarme pensando en el mail que me prohíbo terminantemente enviar.
Te deseo tanto… No sé, como que no sincronizamos y yo muero por sentir tu olor, que se quede pegado en mi pelo y me persiga a todos lados, que vele mis sueños hasta desaparecer mañana bajo la ducha hirviente y que todo vuelva a empezar.

No logro serenarme pensando en el mail que me prohíbo terminantemente enviar.
Te deseo tanto… No sé, como que no sincronizamos y yo muero por sentir tu olor, que se quede pegado en mi pelo y me persiga a todos lados, que vele mis sueños hasta desaparecer mañana bajo la ducha hirviente y que todo vuelva a empezar.
2 comentarios:
como siempre, un placer leerte. Vi que pasaste por el mío (abandonado ante este ritmo loco en el que me metí) e hice lo mismo ya que hace mucho que no te visitaba.
Entiendo...entiendo perfectamente bien.
Besos
Ladyvina, que te puedo decir... Entro y leo cada tanto pero nunca me siento a la altura para comentar como corresponde. Sos sencillamente genial.
Besos
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